Tus dedos se deslizaban delicados por mi pelo,
Cada caricia despertaba nuevas cosas.
Acostados en el pasto miramos al cielo,
Como si el tiempo no pasara.
Jugué a no mirarte, sé como te molesta que lo haga.
Pero me gusta no-ver como me miras,
Siempre me pusiste nerviosa, siempre.
El tiempo pasa y ya tengo que volver,
A mi mundo entre quimeras,
Sueños despiertos que anhelan libertad,
Pero mis hilos ya tiran
Y el titiritero me recuerda que es hora de volver.
Me abrazas como si fueras a perderme, pero sabes que volveré.
Como cada día y en el ocaso jugaremos nuevamente, mi amigo,
Hasta que venus se alce sobre el cielo nocturno
Y sea, nuevamente, hora de que parta hacia mi mundo,
Otra vez y como siempre,
Pero sabes que siempre aquí estaré,
Mirando nubes,
Esperando en secreto que cortes mis hilos
Y me lleves a recorrer tu mundo,
A caminar juntos y ser uno con el viento.
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